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viernes, 28 de marzo de 2014

Personal: Ensoñación contemplativa

Quien me conoce, ya estará harta de oírme hablar de mitología hindú en los últimos meses, en especial de Shiva. Para quién no ande al tanto, Shiva es un dios hindú que representa la destrucción y nueva creación, y es representado en un ambiente austero y un aspecto bastante extraño, desaliñado y casi siempre en estado meditativo. 

Dado que me gusta probar las cosas antes de hablar de ellas, me sumergí en el estudio de los chakras y la meditación y posteriormente intenté, mediante los mantras practicar diferentes formas de meditación y dí con un mantra con el que me acoplé mentalmente y decidí ir probando asiduamente, sin notar nada en especial.

Hasta que un día tuve una ensoñación con la figura de este símbolo hindú, de la manera más increíble que me ha pasado nunca. 

En determinado momento dentro de la meditación, me vi dentro del coro del mantra que estaba escuchando, había bastante gente en lo que parecía ser un palacio semejante al palacio de los leones de la alhambra, pero sin los leones. Yo, parecía conocer a todo el mundo y todos me conocían a mi, a la vez que estábamos cantando y bailando, alrededor de un guía y siguiéndole allí donde iba. Éste guía, tenía aspecto atlético,  con el pelo largo y negro, recogido en un moño una parte de este, tal y como vemos en algunas pinturas hindús y era muy alto. Cuando miraba, parecía que hablaba o se comunicaba, pero no paraba tampoco de cantar ni de caminar/bailar guiando al resto. A veces me agarraba del brazo, y bailaba conmigo comunicándose a la vez. También recuerdo que me caía mucho, y siempre iban todos a socorrerme sin desentonar siquiera.
El guía en particular, me dijo, entre otras cosas que mirara hacia unas montañas, allí es donde vi una enorme cabeza de lo que en todas las pinturas de Shiva sale, es decir a Shiva mismo, era enorme y el guía me decía "Shiva es la montaña, no lo ves" "La montaña está viva, es la única que lo está" E instantáneamente estábamos el guía, todo el coro y yo en la misma cabeza de Shiva, y de pronto me encontré con que el guía me prestaba demasiada atención, así que tuvimos una especie de baile de cortejo en el que, como digo, no dejábamos de comunicarnos, me dio una figura de un elefante que me puso encima de mi hombro derecho, y allí se quedó flotando translúcido, y en el otro lado me puso un par de niños gemelos recién nacidos, niño y niña. Y  me dijo que tendría esos niños, y otro "que no se sabe" esto de que "no se sabe" no lo entendí y después de un buen rato tampoco lo entendí. Todo esto, como digo encima de lo que se supone que es la cabeza de Shiva, pisando el mismo pelo. Es más, Shiva estaba mirando hacia arriba y nos miraba. Yo me mostraba muy preocupada, porque entre la gente del coro veía a mujeres más guapas y parecían merecerse mucho más estar con el guía de esa manera que yo. Y como el pensamiento es hablar en esta ensoñación enseguida se fueron acercando los del coro, hombres y mujeres, sin dejar de cantar por supuesto, y se fundían conmigo, se metían dentro de mí, el guía me volvió hacia sí, y me dijo que todos éramos la misma persona. Incluso él me atravesó, pero no me quedó claro, si intentó decirme que él también era yo. Porque él se quedó fuera. Ahora, cuando cantaba el coro, todas las voces salían de mí, estuve por allí otro buen rato. Todo seguía más o menos igual, cantando y bailando y en segundo plano comunicándonos. Voy a ser sincera, le pedí mil cosas para mi vida "aquí" o "material", creo que de todo, no me dejé nada. Y recuerdo que me respondió que si me lo daba todo no me volvería a ver por allí, y que quería volverme a ver. Y mi respuesta tan terrenal, como yo misma fue, no, no, volveré igualmente... no debió creerme porque no tengo nada de lo que pedí... ¿quiere decir que lo volveré a ver? ¿Fue una comunicación real o un sueño subjetivo? Sea lo que sea, me gustó.

C.At

miércoles, 26 de marzo de 2014

Personal: Descubriendo a kundalini

He pensado, en si escribir esto o no. Porque se trata de algo en lo que desemboqué tras una semana triste, deprimida y estresada por mi existencia, y tras una serie de hechos trágicos en mi vida. Y mi recuerdo es más bien borroso, no obstante la esencia, o lo que aprendí sí está claro y espero plasmarlo aquí de ese modo.


Decidí recogerme y encontrar algo que pudiera calmar mi mente, y decidí meditar y dejar mi mente en blanco, como muy bien se hacer en otras ocasiones (Sin embargo, en momentos clave no siempre puedo hacerlo). Casualmente, había visto un vídeo de dibujos que hablaba de los chakras y me pareció tan sencillo que decidí ponerlo en práctica sin ningunas pretensiones. Pero me sentí a gusto enseguida, tanto que, estaba escuchando una de esas melodías que se ofrecen para meditar, y decidí apagarla porque no la necesitaba.



Para empezar, estaba totalmente tumbada cómodamente, y pensé en el chakra raíz, pensé en todo lo que me evocaba ese punto en particular, y sabía que lo que tendría que vencer en este punto es al miedo, así que todo lo que se cruzó por mi mente que me daba miedo comenzó a tener una vía de escape y dejé de pensar en ello, había tantas cosas pero tuve que decirme, aunque me den miedo tengo que pasar por ahí porque tengo que sobrevivir, así es como de repente ya no me importó nada y tuve que comenzar con el siguiente chacra en cual se basa en aceptarse y perdonarse ciertos hechos en los que has sido culpable de algo. A pesar, de que todo mi malestar que desembocó en esta meditación tenía que ver con mi culpa por haber tomado decisiones tan malas para mi vida, no me costó superar esta prueba, porque estaba deseando poder dejar esos pensamientos ir o aceptarlos y dejar de dar vueltas a mis errores, decisiones, malas acciones, o daños que pude causar y enseguida llegué a tercero, que me "explotó" porque ciertamente siempre tuve que superar la vergüenza de ser como soy, deseando estaba, porque me siento habitualmente muy avergonzada por todo, y estaba deseando dejar esto atrás. Luego estaba el hecho, tras pasar al cuarto chacra, en el que acepté la verdad de lo que yo soy, aceptaría ser cualquier cosa, pero quiero saberlo. De esta manera, básicamente con la humildad de espíritu me enfrenté y comencé a ver destellos serpenteantes y con la necesidad de ascenso inminente tras la aceptación de la poca cosas que soy, y en decir alto y claro que esto es lo que soy y no más. Tras esto, consideré que ya estaba en el sexto, el pensamiento era claro, una imagen fugaz apareció una figura dorada, como una nube con forma, pensé sería kundalini, me dijo ¿qué quieres? Le dije algo rápido. Lo tienes, me contestó y dijo ¿algo más? y también dije algo y dijo, lo tienes y desapareció totalmente. Después todo fue blanco, agradable y energético. Tanto que después de la experiencia no pude dormir en toda la noche.


C.At                                                                                                                               

lunes, 24 de marzo de 2014

Personal: La experiencia que cambió mi vida

Tenía entorno a los 20 años. Mi preocupación más importante en ese momento, era sin duda, mi grupo de amigas y ligar con los chicos más guapos. No es que me acuerde bien, pero debió ser más o menos eso lo que me preocupaba, por desgracia, no fui de esas personas, que también las hay, que se preocupan de su futuro desde muy jóvenes y no comenten todos esos errores de juventud que yo sí cometí.
Debo de comentar también, que, a pesar de ser un pequeña oveja descarriada (me considero ni más, ni menos como la inmensa mayoría en la adolescencia) no había probado las drogas, y menos durante esos días que sí recuerdo bien, por lo que me ocurrió.

Una noche me fui a dormir, como cualquier otro día. Pero en plena oscuridad, boca arriba abrí los ojos, no podía dormir. Como cualquier otra noche de insomnio me dí la vuelta, cerré los ojos e intenté imaginar algo para poder dormirme. Pero no pude, de hecho comencé a sentir que no tenía el control de muchas cosas. Sentí una luz potente, a pesar de tener los ojos cerrados. Tenía la puerta del balcón de la casa de mis padres, justo delante de mi cama. Pensé que, podía haber amanecido ya, pero porque cuando abrí los ojos, la luz era más bien como la de un foco dentro de mi pequeña habitación. A partir de ese momento la experiencia fue terrible.
Traté de encender la luz de mi mesita, situada a mi derecha. Según yo, estada dormida de costado hacia la derecha e intentaba alargar el brazo, como de costumbre para encender la luz. Pero comprobé casi de inmediato que mi brazo no me obedecía y que estaba "probablemente" dentro de mi propio sueño.

No fue lo único, noté que me empujaban y me dejaba caer de la cama en la parte derecha, y una vez tumbada en el suelo, frío. Noté que entonces me empujaban desde los pies, para introducirme la cabeza justo debajo de mi mesita de noche. Fue muy extraño, porque mi cuerpo se comportaba como un cuerpo sólido y rígido. No como un cuerpo humano. Entonces, estaba tan despistada que cuando conseguí despertar, estaba totalmente desconcertada y recostada del lado izquierdo y no del derecho como creía. Estaba muy asustada.
Pero pude comprobar que todo estaba bien. Pensé, que era solo una pesadilla sin sentido.

Más adelante volví a quedarme dormida. Entonces pasó algo más horrible todavía.

Noté como si algún hombre me estuviera susurrando cerca de mi oído palabras incomprensibles, noté el golpe de aire de su aliento, pero no veía nada, de hecho, no podía abrir los ojos, pero estaba segura que me encontraba en mi cama, boca arriba y además sentía que me quitaban los pantalones,no recuerdo si noté peso sobre mí pero lo que sí recuerdo es la imposibilidad de moverme o defenderme.

Supongo que todo lo que os narro sucedió en poco tiempo, pero yo lo recuerdo como toda una eternidad. No podía gritar e intentaba mover algún músculo de mi cuerpo, finalmente me centré en el las manos, en abrir y cerrar las manos, y no podía. Hasta que finalmente, mi valeroso meñique consiguió un ligero movimiento, entonces se propago a partir de ahí un cosquilleo hasta el resto de mi cuerpo, y desperté finalmente. Estaba confusa, mis padres seguían dormidos en la habitación de al lado, la noche estaba tranquila y pensé que a pesar de eso, no iba a volver a dormirme bajo ningún concepto. Pero de una manera casi instantánea en mi mente, quedé dormida y me desperté al día siguiente.

Aún no sé quien apago la luz de mi mesita. Pero eso no es importante, supongo.

Más adelante, investigando por ese incipiente internet, encontré foros que hablaban de esto, como del día a día. Mi conclusión final después de estudiar toda la información junto a mi experiencia fue que atravesé una alucinación hipnogógica, producidas seguramente por cansancio o mala digestión. Que, a pesar de todo, no recuerdo haber sufrido ese dia. Por eso, mi solución fue, encontrar algo que me consiguiera tener dominio de mí misma y no volver a pasar por eso. Esto dio lugar, a mi iniciación en la meditación. Por eso, este hecho cambio mi vida entera.

C.At